· La premier del documental El fin de la escuela abre
una discusión nacional sobre el propósito de la educación y las capacidades que
necesitan los jóvenes para construir su futuro.
· La educación debe ampliar las posibilidades de los
jóvenes para la vida y el trabajo. México enfrenta un reto que comienza mucho
antes de que un joven llegue al mercado laboral: 41.8% de sus estudiantes no
alcanza el nivel básico en ciencias, lectura y matemáticas, mientras apenas
0.5% logra un desempeño alto en alguna de estas áreas.
Ante estos resultados
de PISA 2025, COPARMEX abrió una conversación sobre el propósito que debe tener
la escuela y su capacidad para preparar a las nuevas generaciones para la vida,
el trabajo y un entorno que cambia aceleradamente. La discusión tuvo como punto
de partida la premier de El fin de la escuela, proyecto documental de Juan
Alfonso Mejía, que recupera una pregunta esencial sobre el papel de la
educación: ¿para qué queremos las escuelas? A partir de esta reflexión,
COPARMEX vinculó la realidad que muestran los datos con los desafíos que
enfrenta México para recuperar aprendizajes, desarrollar talento y ampliar las
oportunidades de los jóvenes, particularmente frente a un mercado laboral que
demanda nuevas capacidades. Durante la rueda de prensa, el Presidente Nacional
de COPARMEX, Juan José Sierra Álvarez, destacó: “hablar de educación también es
hablar de movilidad social, productividad y empleo formal.
El mejor programa social es el empleo formal, y para que más
jóvenes accedan a él necesitamos que lleguen al mundo del trabajo con las
capacidades que éste demanda. Ahora necesitamos convertir esa realidad en
decisiones. Recuperar aprendizajes, fortalecer matemáticas y lectura, impulsar
las ciencias, y atender las brechas.
El aprendizaje requiere tiempo, atención, seguridad y
comunidad”. Alejandra Carmona Ortega, Codirectora General de Grupo Educación y
Directora General de HABLA, afirmó: “Lo que necesitamos es construir comunidad,
es darnos alas como seres humanos, más allá de la movilidad social, que sin
duda es sumamente importante y con lo que me quedo y agradezco.
No es nada más esta invitación a ver cómo caminar juntos para
llegar lejos, ser más aliados, sumar a más personas, sino la reflexión de qué
es lo que tratamos de hacer todos los días en las escuelas que son parte del
grupo. ¿Qué tendríamos que hacer para que la escuela no termine? ¿Qué tenemos
que hacer para que ese espacio privilegiado de construcción de bienestar, de
encuentro personal, individual y de comunidad, siga adelante? Eso es en lo que
estamos apostando”.
Por su parte, Juan Alfonso Mejía comentó: “¿Qué sigue luego
del documental? Uno. La conversación no es entre especialistas. La conversación
tiene que partir desde los sueños de las mamás que creen que sus hijos y sus
hijas ya lo hicieron porque están en tercero de secundaria o en primero de
preparatoria.
Segundo, esa conversación no es en la Ciudad de México, es en
lo local. Y tercero, por favor, olvidémonos de las reformas educativas. Si
fuera por reformas, seríamos Noruega”.
Además, los resultados de PISA 2025 muestran que México se
encuentra por debajo del promedio de la OCDE en las cuatro áreas evaluadas:
ciencias, lectura, matemáticas y resolución de problemas computacionales.
En matemáticas, el país registró 388 puntos, 7 menos que en
2022, mientras que en lectura obtuvo 408 y en ciencias 414; además, cerca de la
mitad de los estudiantes, 49.6%, se ubicó por debajo del nivel básico de
competencia en ciencias.
La evaluación también
identificó una brecha de 13 puntos en ciencias a favor de los hombres, la mayor
diferencia de género entre los países y economías participantes en esta
materia. Frente a este panorama, COPARMEX planteó que la discusión educativa
debe trasladarse de los resultados a las decisiones que permitan recuperar
aprendizajes y atender las brechas existentes. Fortalecer matemáticas, lectura
y ciencias, impulsar el Modelo de Formación Dual, mejorar las condiciones en
las que aprenden los estudiantes, contar con docentes y materiales adecuados,
ampliar los recursos digitales y generar entornos que favorezcan el aprendizaje
forman parte de una agenda que también incide en la productividad y en la
capacidad de los jóvenes para incorporarse a un empleo formal.
La conversación también permitió subrayar la relación entre
educación y desarrollo económico. Una persona con mejores herramientas para
aprender cuenta con mayores posibilidades para incorporarse al mercado laboral,
emprender e innovar; a su vez, las empresas requieren talento preparado para
elevar su productividad, adoptar nuevas tecnologías y generar oportunidades.
La premier de El fin de la escuela colocó una pregunta que
trasciende la pantalla y conecta directamente con los datos que ofrece PISA:
qué debe entregar la escuela para que el origen de una persona no determine las
posibilidades de su futuro. El documental recupera experiencias y voces
alrededor de esa interrogante y plantea una reflexión sobre una institución que
puede ampliar oportunidades cuando logra que el aprendizaje se traduzca en
capacidades para la vida.
La Confederación reiteró su disposición para aportar datos,
propuestas y la perspectiva del sector empresarial a esta conversación, con la
convicción de que México cuenta con jóvenes talentosos, curiosos y capaces de
aprender, y que garantizar las condiciones para desarrollar esas capacidades es
indispensable para construir mejores oportunidades para las nuevas
generaciones.

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